Fotógrafos/Novadefotografía

El ejemplo de Meneses

Novadefotografía. Una sección de Rafa González-García.

Comprendió la vida. La vivió intensamente. Fue espléndido a la hora de dar a la vida todo lo que
tenía que darle… Vivió con valor, con vigor, con una insólita integridad.
Edward Steichen sobre Robert Capa.

De haber sabido que la publicación de mi artículo rondaría el centenario del nacimiento de Roberto Capa hubiese hablado de él por motivos comerciales, pero como no fue así y tampoco soy muy de venderme el destino ha querido que en el cumpleaños del maestro recordemos a otro grandísimo de este mundo.
Guadalupe de la Vallina para JotDown
La última vez que vi a Enrique Meneses fue en Cuba, me llevé su libro a la isla. Sí, esto es tanto como decir que no lo vi nunca, pero desde entonces no he podido evitar acordarme con bastante frecuencia de este viejo periodista que tenía la grandeza de atender a personas como el que firma lo que escribe. Les paso un fragmento la conversación que intercambié con él en mayo de 2011:

Rafa: Enrique, una de las cosas que más admiré de ti cuando leí tus memorias fue conocer esa faceta aventurera en todos los sentidos, sobre todo, en el de conquistador. Qué buenas batallas narrabas. Me recordaste mucho a Capa… o quizás Capa me recuerda a ti. Cuando uno es aventurero, no puede dejar de serlo en ningún aspecto. Al menos esa fue la impresión que me dio. Un fuerte abrazo. Sigue así de bien.

Enrique: Muchas gracias por tu aliento, Rafa. Veo que eres aventurero y es lo mejor que te puede pasar. Siempre digo que no tenemos nada que ver ni con turistas ni viajeros. Viajamos solos, organizándonos. Nada de viajes exóticos con precio cerrado que incluye propinas. Hay que buscar el obstáculo para tener el placer de vencerlo.


Enrique es un inspirador, como sólo puede ser una persona apasionada con lo que hace; en lo que ha convertido su vida. Me refiero a ésas a quienes les brillan los ojos cuando hablan de su trabajo y no saben diferenciar lo uno de lo otro, tanto para bien como para mal. Pero es que precisamente por eso son los mejores.

Cuba fue mi primera gran aventura. Un mes en el que me dediqué a recorrer la antigua colonia española de punta a punta sin más compañía conocida que Hasta aquí hemos llegado. Fraga, después de leerlas, le llegó a decir a Meneses cuánto ha viajado usted y cuánto ha follado. Esa maña de cautivador que le permitía al reportero conquistar no sólo el sexo de una mujer, sino toda empresa que se propusiera le convirtió en uno de los mejores en lo que hacía. Recientemente he comentado con la fotógrafa Beatriz Portimari sobre él, y ella que lo conoció me decía que seguía siendo el mismo aún atado a una botella de oxígeno como estuvo durante sus últimos días. Demonios, cómo disfruté con aquellas memorias y cuánta envidia me daba la vida que estrujó este viejo seductor. Otro Robert Capa, pensé.

Revolucionarios en Sierra Maestra durante la Batalla de Pino del Agua.
Enrique Meneses — Fundación Enrique Meneses
En Cuba, a diferencia de él que descubrió la revolución de Fidel y del Che en 1959, yo conviví con un grupo de jóvenes contrarrevolucionarios del régimen castrista y amantes de la libertad. Meneses fue el único periodista que supo llegar a Sierra Maestra. Yo en cambio me sentía como uno de los pocos que comprendía a muchos habitantes de la isla caribeña. Un domingo de aquel agosto anoté en mi diario:


Suelo preguntarme cómo deben de sentirse algunos cubanos cuando apuntan nuestras señas sabiendo que les servirán de poco o de nada. Es prácticamente imposible que salgan de esta cárcel.
Esto me ha dejado K.O., sin palabras, sin saber qué decir, ni qué narices hacer; completamente impotente y estúpido cuando le di mi dirección a Jose.
Imagino que llegaré a casa y se me olvidará todo. Los amigos me preguntarán entre risas a cuántas negras me he follado, o se burlarán de mí por no haberme tirado a ninguna. Estaremos, no sé, en un chiringuito en la playa bebiendo un mojito y hablarán de pintaúñas, de pasta de dientes, de medias y de distintos abalorios que suelen intercambiarse por colarse entre las piernas de una mulatita jinetera. Otros pensarán que no es verdad, que nadie se prostituye por un pintalabios. Y mientras miles de turistas sexuales que visitan la isla lo confirman cada año, y a los que se quedan en España les cuesta creer que no es verdad, que nadie se vende por tan poco; yo pensaré que el mundo está loco. Y que la peor de las carencias es la empatía, y que las grandes enfermedades de este planeta siguen siendo la ignorancia y la indolencia.
Ahora me siento mal de imaginar cuando me marche y Jose y los demás deban quedarse aquí encerrados. Me siento como un gilipollas
.

Diario de Cuba. 2010.
Familia vendiendo carne en la entrada de su casa. Santiago de Cuba. 2010.
Foto: Rafa González-García
Allí aprendí la lección que Don Quijote desveló a su escudero cuando le dijo aquello de «La libertad, Sancho, es uno de los más preciosos dones que a los hombres dieron los cielos; con ella no pueden igualarse los tesoros que encierran la tierra y el mar: por la libertad, así como por la honra, se puede y debe aventurar la vida».

*****
Posdata: Quiero agradecer a Enrique Meneses el ejemplo que nos legó. Este curso he comenzado recomendando a mis alumnos de Historia esas memorias por cuánto enseñan sobre la esencia de la vida. Aquello que decía Carl G. Jung de «La vida no vivida es una enfermedad de la que se puede morir». Así pienso hacer durante todos los que me resten. Y también a Gervasio Sánchez, porque gracias a él El loco de Sarajevo pudo publicar Hasta aquí hemos llegado y ser rescatado del olvido al que suele someter este país cuando no se trata de dar patadas a un balón.


*****
El decálogo del aventurero
 

1.- Piensa que no has heredado este planeta sino que lo tienes en usufructo y has de devolverlo mejor que lo encontraste.

2.- El artículo anterior te obliga a respetar a los animales, las plantas y los minerales. Entre los primeros no solo está el hombre. Por añadidura, el más débil tiene razón.
 

3.- La cultura occidental es la que se ha impuesto en el mundo pero no significa que sea la auténtica. Respeta el saber de los demás como el tuyo propio.
 

4.- La mujer y el niño son la Humanidad en su más puro estado. Respétalos siempre, pues son la semilla que hay en ti.
 

5.- Lo que han fabricado las manos del hombre en un entorno, debe permanecer en ese ambiente. Lucha porque así sea.
 

6.- El animal más feroz es menos peligroso que tú. El mayor depredador de la Tierra es el hombre.
 

7.- Si todos fuésemos iguales, este planeta sería aburridísimo en extremo.   Ayuda a que todos sus habitantes   sigan siendo ellos mismos y defiende sus costumbres siempre que éstas no atenten a la dignidad de sus semejantes.
 

8.- Reparar no es restaurar. Cuando destruimos un bosque, jamás lo podremos reconstruir como fue. Solo ponemos esparadrapos.
 

9.- Escucha a los indígenas y a los mayores. Sus enseñanzas te serán valiosas en el futuro. No los desprecies. Son la experiencia de nuestra estirpe, nuestra memoria genética.
 

10.- Si eres un auténtico aventurero, sé fuerte con los fuertes y débil con los débiles. Y así, como decía Rudyard Kipling, te podrás llamar “hombre”.


Escrito por Enrique Meneses




Bibliografía y documentales
 •    Enrique Meneses: Hasta aquí hemos llegado. Ediciones el viento, 2006.
 •    Enrique Meneses. La vida de un reportero. La Fábrica, 2013.
 •    Kike Álvarez: Cien miradas de Enrique Meneses. Asociación de Prensa de Madrid. 2007.
 •    Oxígeno para vivir. El Reló y TVE. 2013.

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