Entre arte y negocio/Mercado

Dinero a cambio de fotografías (basado en hechos reales)

Entre arte y negocio. Una sección de Felipe Passolas.


Suele ser un paso a veces un tanto complicado: que tu hobby o pasión pase a ser tu trabajo. A esta encrucijada llega mucha gente. Ya sea porque después de mucho tiempo estudiando fotografía se deciden a cobrar por ella, porque quieren que sea su futuro o porque parece una opción fácil en época de crisis. A veces parece que para ser fotógrafo sólo se necesita una cámara.

Se llega rápido a la respuesta de que esto no es así. Y hoy quiero compartir algunas de mis experiencias y los dilemas que me surgieron a lo largo de este camino.

Pasar del mundo de los intercambios de fotografía a cobrar por una sesión de fotos es fácil, en la teoría, pero en la practica lleva algo de tiempo. Simplemente todo empiezo por pedir dinero por tu trabajo: “Hablar de dinero no es malo, es necesario”. Debes entender que quien nunca ha pagado por un servicio fotográfico no será tu cliente el día de mañana. ¿Por qué voy a pagar ahora lo que no pagaba hace un mes?

Una situación que te puede llevar a perder todos tus clientes, que en realidad son todos esos amigos, conocidos y familia a los que les regalabas fotos porque estabas empezando. Con suerte te quedará alguno, tal vez los más cercanos. El resto no volverá a pasar por tu estudio, casa o donde quiera que hicistes aquellas fotos.

Tu debes también perder el miedo a hablar de dinero: comenta el hecho de que vale y cuánto. En muchas ocasiones ya no habrá más de lo que hablar, pero piensa que no pierdes un cliente, simplemente te ahorras trabajo que no vas a cobrar.

A los que preguntáis por las recomendaciones de clientes, os diría que no la sobrevaloréis. Si trabajas gratis para uno de ellos sólo te traerán otros que saben que no cobras, por lo tanto no llegan a ti con las expectativas de no pagar.

Buscando de nuevo un mercado, un público para tu trabajo 

Eso sí, cuando cobras un trabajo, tu cliente manda. Tu puedes aconsejar como profesional pero quien exige es el cliente. Ya no serán trabajos que elijas cuándo y cómo quieras: el producto que te guste fotografiar, esa amigo que se fiaba de tu criterio… Ahora todo eso ya ha cambiado.

Ahora puede que lo que te guste fotografiar no tenga mercado. Y, tal vez, el tipo de fotografía que te da dinero, pues no te guste. ¿Te apasiona la fotografía de moda y vives en una ciudad donde esa industria no está presente? Detalles que me plantee desde el día que empecé.

Siempre he separado aquello que me apasionaba y aquello que me daría dinero. Y mi mejor ejemplo es mi portfolio, que he tenido que adaptar para conseguir distintos trabajos que no eran del tipo con el que empecé en fotografía.

Manteniéndote firme en estas posturas poco a poco tendrás clientes que estén dispuestos a pagar. Y para otra ocasión os contaré cómo consigo cobrar intentando reducir el porcentaje de morosos al mínimo. Pero esa es otra historia.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s